Apéndice F: La equivalencia en el intercambio
El error de considerar como equivalentes las cantidades de bienes en un intercambio fue cometido ya por Aristóteles, quien dice: «Tener más de lo propio se llama ganar, y tener menos de la porción inicial se llama perder, por ejemplo, en la compra y la venta . . . pero cuando no obtienen ni más ni menos, sino exactamente lo que les pertenece, dicen que tienen lo suyo y que ni pierden ni ganan.» (Ethica Nicomachea, v. 5. 1132ᵇ, 13–18.) Y continúa: «Si, pues, hay primero igualdad proporcional de los bienes, y luego tiene lugar la acción recíproca, se producirá el resultado que mencionamos. Y esta proporción no se producirá a menos que los bienes sean de algún modo iguales.» (Ibid., 1133ᵃ, 10–26.) Una concepción similar expresa Geminiano Montanari (Della moneta, en Scittori classici Italiani di economia politica, Milano, 1803–5, III, 119s.). François Quesnay (Dialogue sur les travaux des artisans, reimpreso en E. Daire (ed.), Physiocrates, Paris, 1846, p. 196) dice que «le commerce n'est qu'un échange de valeur pour valeur égale». Véase también A.R.J. Turgot, Réflexions sur la formation et la distribution des richesses, reimpreso en Oeuvres de Turgot, ed. por G. Schelle, Paris, 1913–23, II, 555; G.F. Le Trosne, De l'intérêt social, Paris, 1777, p. 33; Adam Smith, An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Modern Library Edition, New York, 1937, p. 33; David Ricardo, Principles of Political Economy and Taxation, ed. por E.C.K. Gonner, London, 1891, p. 11; y J.B. Say, Cours complet d'économie politique pratique, Paris, 1840, I, 303ss.
Ya en 1776 encontramos a E.B. de Condillac oponiéndose a esta concepción, aunque sus razones eran unilaterales (Le commerce et le gouvernement, reimpreso en E. Daire (ed.), Mélanges d'économie politique, Paris, 1847, I, 267). Las objeciones que Say presenta contra Condillac (Say, op. cit., pp. 305–306) descansan sobre una confusión entre el valor de uso, que es lo que Condillac tiene presente (Condillac, op. cit., p. 250), y el valor de cambio en el sentido de una equivalencia entre bienes, que es lo que Say tiene presente. La confusión parece deberse, sin embargo, a un uso impropio de la palabra «valeur» por parte de Condillac. Theodor Bernhardi ha presentado una crítica penetrante de las teorías inglesas del precio (Versuch einer Kritik der Gründe die für grosses und kleines Grundeigentum angeführt werden, St. Petersburg, 1849, pp. 67–236). Recientemente, las teorías anteriores del precio han sido criticadas de manera exhaustiva por H. Roesler («Zur Theorie des Preises», Jahrbücher für Nationalökonomie und Statistik, XII ²⁶, 81–138) y Johann Komorzynski («Ist auf Grundlage den bisherigen wissenschaftlichen Forschung die Bestimmung den natürlichen Höhe der Güterpreise moglich?», Zeitschrift für die gesammte Staatswissenschaft, XXV ²⁷, 189–238). (Véase también Karl Knies, «Die nationalökonomische Lehre vom Werth», Zeitschrift für die gesammte Staatswissenschaft, XI ²⁸, 467.)